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Inmunoterapia con ácaros de polvo para dermatitis atópica

Se ha demostrado que el tratamiento reduce los síntomas de esta enfermedad cutánea

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Inmunoterapia con ácaros de polvo para dermatitis atópica

Por Lucía de Mingo

20 de mayo de 2022

La inmunoterapia con extracto de ácaros de polvo ha resultado ser satisfactoria para pacientes con dermatitis atópica (DA). Este hallazgo ha sido posible gracias al trabajo realizado por un conjunto de investigadores de la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo, en Brasil.

En el ensayo clínico participaron 66 pacientes a los que se le administró placebo o inmunoterapia sublingual con extracto de ácaros de polvo tres días por semana durante 18 meses. Esta terapia hizo que sus síntomas se redujeran considerablemente y, en algunos casos, prácticamente desaparecieran. Esto permitió que la gravedad de esta enfermedad inflamatoria crónica también disminuyera.

Inés Torrado, alergóloga del Hospital Universitario de Guadalajara y miembro de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), sostiene que “la inmunoterapia específica con alérgenos, en este caso ácaros, implica la administración, subcutánea o sublingual de forma estandarizada, de dosis repetidas del alérgeno frente al que el paciente se encuentra sensibilizado”. Así, se consigue una tolerancia inmunológica, o lo que es lo mismo, que el paciente progresivamente tenga menos síntomas alérgicos tras la exposición a un alérgeno, relata.

Según estudios recientes, hasta un 80% de los pacientes con DA presentan sensibilización a neumoalérgenos, siendo los ácaros los principales aeroalérgenos hallados. “Ya existían estudios que mostraban que la inmunoterapia para ácaros funcionaba bien en casos de rinitis, conjuntivitis y asma alérgica, pero para la dermatitis atópica los resultados aún eran discordantes”, afirma Luisa Karla de Paula Arruda, una de las supervisoras de la investigación.

El índice SCORAD

Para medir la gravedad de la DA en estos pacientes se recurrió al índice SCORAD. Éste se encarga de evaluar la extensión o la intensidad de la dermatitis atópica a través de seis ítems: eritema, edema/pápulas, efecto del rascado, supuración/formación de costras, liquenificación y sequedad. Además, tiene en cuenta dos síntomas subjetivos, el picor y el insomnio. La puntuación máxima alcanzable es de 103 puntos.

Los resultados de este estudio demostraron que el 55% de participantes disminuyeron los valores del SCORAD tras los 18 meses de tratamiento. En cambio, en el caso de los pacientes a los que se les aplicó placebo la reducción fue del 34,5%.  

¿Es segura esta terapia?

Según la doctora Torra la inmunoterapia con alérgenos “es segura y tanto las contraindicaciones para pautarla como los efectos adversos son escasos”. Entre los factores de riesgo con los que el paciente puede ser más propenso a desarrollar reacciones adversas destacan “el asma no controlada, las reacciones sistémicas previas, la utilización de extractos nativos y las pautas de inicio rápidas”.

A pesar de que se ha comprobado que el uso de esta terapia es seguro, la alergóloga hace hincapié en que la mayoría de los estudios demuestran que es eficaz en formas leves-moderadas. Y es que “tradicionalmente el uso de inmunoterapia específica en pacientes con DA ha sido considerado poco convincente, con estudios escasos y con una eficacia controvertida”. Por este motivo, afirma que, “en la actualidad, se recomienda considerarla en pacientes seleccionados en los que se demuestre sensibilidad”.

El estudio cuenta con el aval de la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo y del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico y fue publicado en la revista Journal of Allergy and Clinical Immunology: in Practice.



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