
Por Luis del Val
27 de marzo de 2026A los andaluces, como a cualquier español, les importa su salud. Pero cuando entremos en campaña, comprobaremos, una vez más, que a los políticos no les interesa la salud de los ciudadanos, sino sus votos. La Sanidad se convertirá en un arma arrojadiza, donde las mentiras serán tan corrientes como las balas en una ametralladora.
Una de las candidatas, que ya mintió, asegurando que la financiación especial de Cataluña no perjudica a los andaluces, va diciendo ahora que se acabará la gratuidad médica si no la votan a ella.
Vale, señora. Todo vale en campaña. Pero no pongan las sucias manos de la política en la salud. Ya tenemos una ministra de Sanidad más preocupada por la la política que por la salú, terminado en ú acentuada, como dicen nuestros hermanos de la querida Andalucía.