
Por Luis del Val
23 de septiembre de 2026La huelga de médicos, en Ceuta, no es una huelga: es un grito nacido desde la comprobación del olvido; es un aullido de amargura, que surge de la desesperación; es el bramido de la impotencia; es el alarido de un grupo de personas, que sienten que el aplastamiento, al que están sometidos, no se mitiga, sino que crece; es el rugido desesperado de la impotencia, debido a la falta de recursos, al desprecio a su presión, a la indiferencia a su trabajo, a la altanería e indiferencia de una ministra incapaz que no tiene compasión de unos médicos abandonados por la falta dignidad y eficacia de un Gobierno sonámbulo.
La huelga de médicos de Ceuta no es una huelga: es la llamada de socorro de unos médicos derrotados, que ya no pueden más.