
Por Luis del Val
7 de septiembre de 2026Aseguró la Excelentísima Ministra de Sanidad que, el lunes, 31 de agosto, se comenzarían a poner las vacunas en Ceuta. Ha pasado una semana y no se ha puesto ni una sola vacuna. No, no es que los médicos y enfermeros de Ceuta estén agotados -que no sería imposible- sino que se encuentran ante la enorme dificultad de que, todavía, no han llegado las vacunas.
Sí, son 45.000, pero no han llegado ni mil, ni cien, ni diez, ni siquiera una vacuna de muestra.
Un avión tarda una hora y veinte minutos en partir desde Madrid y llegar a Ceuta. Al ferry de Algeciras le costará entre una hora y hora y media, arribar al puerto de Ceuta,
¿En qué medio han enviado las vacunas a Ceuta? ¿En un cayuco de mentiras? ¿En miles de piraguas cargadas de falsedades? Esta incapacidad de gestionar, de organizar, de resolver no es inenarrable, porque habla por sí sola, pero también es vergonzosa y asustante.
Estamos pasando de la indignación al miedo. Y tengo miedo por los españoles que viven en Ceuta.