
Por Luis del Val
18 de septiembre de 2026Le llaman burro-cracia a la acumulación de torpes rutinas administrativas. Sucede en todas partes. También en el Ministerio de Sanidad. Un departamento ministerial le reclama al alcalde de Ceuta los costes derivados del reconocimiento médico a los menores que han entrado clandestinamente a la ciudad española.
Es decir, que los ceutíes, además de ver colapsado su servicio médico por la invasión, deben pagar la factura de cientos de reconocimientos. Esa es una competencia estatal, y la Sanidad, en Ceuta, no está transferida.
Es una equivocación tan enorme como absurda. Pero no se preocupen, el papeleo que originará más gastos, ya lo pagaremos entre todos con nuestros impuestos. Y a los burrócratas, como al pulpo que estaba duro, ni siquiera le echarán un leve reniego. La burrocracia está asegurada a todo riesgo de broncas.