
Por Santiago Melo
21 de octubre de 2026El Hospital Universitario de Bellvitge, en Barcelona, ha llevado a cabo el primer trasplante renal de donante vivo en Europa mediante el robot Da Vinci SP, una tecnología que permite realizar la intervención a través de una única incisión de siete centímetros. La operación tuvo lugar el pasado mes de septiembre y supone un avance en la aplicación de la cirugía robótica a los trasplantes de riñón, ya que hasta ahora solo existían precedentes de este procedimiento en Estados Unidos.
La primera paciente intervenida ha sido Sílvia, una mujer de 58 años diagnosticada de poliquistosis renal y hepática hace una década, que recibió un riñón donado por su marido. Aunque durante años había mantenido una buena calidad de vida, los controles médicos comenzaron a mostrar un deterioro progresivo de su función renal. Ante esta situación, los especialistas le plantearon la posibilidad de recibir un trasplante de donante vivo.
La paciente recibió el alta después de nueve días ingresada y asegura que la recuperación ha sido mucho mejor de lo que esperaba.
La principal novedad de esta intervención reside en el uso del robot Da Vinci SP, también conocido como single port, que permite introducir tres instrumentos microarticulados y una cámara tridimensional a través de un único brazo robótico. Gracias a este sistema, los especialistas pueden realizar los movimientos necesarios para implantar el riñón sin tener que practicar varias incisiones independientes.
Hasta ahora, los trasplantes renales robóticos se realizaban con plataformas multipuerto, que requieren diferentes accesos para introducir los instrumentos quirúrgicos y la cámara. Con la nueva tecnología, estos accesos se concentran en una sola incisión, lo que reduce las heridas quirúrgicas y facilita la recuperación posterior.
Según explica el jefe del Servicio de Urología del Hospital de Bellvitge, Óscar Buisan, las ventajas para el paciente incluyen una única cicatriz, menos dolor después de la operación y una recuperación funcional más rápida.
Francesc Vigués, impulsor del programa de trasplante renal robótico del hospital, también considera que esta técnica supone un beneficio para los pacientes al reducir la posibilidad de complicaciones. Además, destaca que puede resultar especialmente cómoda para personas con problemas respiratorios.
No obstante, los especialistas advierten de que no todos los pacientes pueden someterse a este procedimiento. Su aplicación depende de factores como la anatomía del receptor y las características del riñón que se va a trasplantar.
De acuerdo con las estimaciones de Vigués, de los aproximadamente 50 trasplantes renales de donante vivo que el hospital realiza anualmente mediante cirugía robótica, entre 20 y 25 podrían llevarse a cabo con la nueva plataforma uniportal.
Además de reducir el número de incisiones, el Da Vinci SP incorpora avances tecnológicos destinados a facilitar el trabajo de los cirujanos. El sistema se controla desde una consola y permite efectuar movimientos de 360 grados, lo que proporciona una mayor libertad para trabajar en espacios anatómicos reducidos o de difícil acceso.
La plataforma también cuenta con sensores que permiten al especialista percibir la fuerza que está aplicando con los instrumentos quirúrgicos, favoreciendo un control más preciso de los movimientos durante la intervención.
A ello se suma un sistema avanzado de imágenes tridimensionales que ofrece una visualización detallada del campo quirúrgico. Esta tecnología facilita la identificación de las estructuras anatómicas y ayuda a los profesionales a realizar las maniobras necesarias procurando evitar lesiones en los tejidos próximos.
La experiencia adquirida por el equipo de Bellvitge ha sido fundamental para incorporar esta nueva técnica. El hospital inició su programa de trasplante renal robótico en 2018 y, desde entonces, ha ampliado progresivamente la complejidad de las intervenciones que puede realizar mediante esta tecnología.
De hecho, en julio de 2026 se convirtió en el primer centro de España en alcanzar los 300 trasplantes renales robóticos, de los cuales más del 90% correspondían a donantes vivos. Tras la intervención pionera realizada en septiembre, el centro ya ha llevado a cabo otros dos trasplantes de donante vivo utilizando el Da Vinci SP.